
Los quistes ováricos son relativamente comunes y se presentan con más frecuencia durante los años fértiles de una mujer (desde la pubertad hasta la menopausia). Estos quistes son menos comunes después de la menopausia.
Los quistes ováricos con frecuencia no causan síntomas, pero cuando ocurren, son típicamente dolor o un período tardío.
Un quiste ovárico tiene más probabilidad de causar dolor si:
* Se vuelve grande
* Sangra
* Se rompe
* Se tuerce o si causa torsión de las trompas de Falopio
* Se golpea durante la relación sexual
Los síntomas de los quistes ováricos pueden abarcar:
* Distensión o hinchazón abdominal
* Dolor durante la defecación
* Dolor pélvico poco después del comienzo o finalización del período menstrual
* Dolor con las relaciones sexuales
* Dolor con las relaciones sexuales o dolor pélvico durante el movimiento
* Dolor pélvico constante y sordo
* Dolor pélvico intenso y repentino, a menudo con náuseas y vómitos, que puede ser un signo de torsión o retorcimiento del ovario sobre su riego sanguíneo o ruptura de un quiste con sangrado interno
La ecografía se hace en muchas pacientes para diagnosticar un quiste.
El médico puede sentir el quiste ovárico durante un examen de la pelvis.
El médico puede solicitar los siguientes exámenes de sangre:
Se puede necesitar cirugía para extirpar el quiste o el ovario con el fin de verificar que no haya células cancerosas.
Envía el formulario con tus datos y comentarios. Al asistir a tu consulta de diagnóstico se te incluirá un ultrasonido transvaginal, prueba de transferencia y seminograma en el costo de la
consulta.