
Hoy en día hay diversas alternativas para las mujeres que quieren un bebé pero no tienen pareja.
Por ejemplo la inseminación artificial, que consiste en colocar en el interior del útero o del canal cervical de la mujer, el semen del varón previamente preparado.
Para ello es preciso realizar primero la monitorización de un ciclo menstrual con el fin de detectar el momento de la ovulación.
El material seminal procede de un donante anónimo, de entre 18 y 30 años, que debe seleccionarse en función de la mujer que solicita la inseminación artificial.
La mujer debe tener un estado de salud que no desaconseje el embarazo. Cuando los controles indiquen una adecuada respuesta ovárica, se induce la ovulación y se programará la inseminación artificial, que tendrá lugar a los dos días del último control ecográfico.
El proceso no dura más de una hora y no resulta, en ningún caso, molesto o doloroso para la mujer. Después de un corto reposo ya se puede marchar a casa. Quince días después se realiza un test de embarazo en sangre para determinar si el embarazo ha sido posible.
Envía el formulario con tus datos y comentarios. Al asistir a tu consulta de diagnóstico se te incluirá un ultrasonido transvaginal, prueba de transferencia y seminograma en el costo de la
consulta.